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martes, 17 de abril de 2012

Expropiación Repsol - YPF vs Familias - hogares

Esto no pretende ser una crítica al gobierno de Kitchner, que lo podría ser ya que con esta nacionalización Argentina ahuyenta a los inversores extranjeros, aumento de los CDS y lejos de mejorar su economía la empeora, aunque están en su derecho de reclamar lo que por derecho es suyo. Esto es una crítica al gobierno de Rajoy que ha saltado cual pandillero amenazando al estilo “te vá a bugscá la ruïna!” que sale a la defensa de una empresa privada propiedad de muchos inversores de distintas naciones (algunos ejpañoles) como si de un ataque patriótico se tratase, mientras los bancos expropian a familias y las políticas de la Merkel nos arruinan de forma impune e incluso recibiendo ayudas públicas.
¿Por qué defender a los accionistas de Repsol por que le han expropiado una filial y no defender a las familias cuando les expropian el hogar?

jueves, 24 de febrero de 2011

Santiago Niño Becerra - Jueves, 24 de Febrero "Congreso USA"

Congreso USA
Santiago Niño Becerra - Jueves, 24 de Febrero 


No me lo puedo creer: los resultados de la comisión del Congreso USA en relación a lo que lleva tiempo sucediendo en el planeta y más tiempo va a llevar: la crisis. No me lo puedo creer, de entrada, por el razonamiento: ‘si no se hubieran hecho cosas malas no estaríamos mal’, perdonen, pero es pueril: y si España hubiese utilizado con criterio y con lógica la plata que esquilmó en América hubiese sido una superpotencia en el siglo XIX. De Perogrullo, vamos. Pero lo peor no es eso.

Resulta, dice la comisión del Congreso, que si hubiese existido una regulación dura y efectiva del sistema que hubiese hecho abortar prácticas meramente dudosas; si las agencias de calificación hubiesen valorado utilizando, únicamente, criterios de prudencia infinita; si los supervisores hubiesen sido censores implacables que hubieran castigado con rigor extremo actitudes meramente sospechosas; si las entidades financieras hubiesen actuado como conventos de Hermanitas de la Caridad de forma que hubieran velado por la morigeración y el sosiego; si todo eso hubiese sucedido, nada hubiese provocado una catástrofe, digo yo, ninguna precrisis se hubiese manifestado en el 2007 y en ninguna crisis estaría el planeta sumido a partir de mediados del 2010. ¿Y para llegar a estas conclusiones hacen falta tantos expertos y tantos esfuerzos?.

No entiendo cómo cuesta tanto de entender. Si alguien, sin gastarse una pasta alquilando un ingenio volador, quiere tener una buena vista de la ciudad de Barcelona ha de llegar a la cima del Tibidabo. Una vez allí, y tras estar contemplando una panorámica muy pictórica, tal vez se vea envuelto por la niebla: no es inusual la formación de nieblas en la cima de esa montaña. Si es Invierno la niebla le helará, y sea Invierno o Verano, si ha subido en automóvil la vuelta será muy complicada porque la carretera que llega hasta la cima se las trae. Decir lo que ha dicho el Congreso USA equivale a que alguien que está bajando del Tibidabo en un día de niebla maldiga la niebla y diga que si hubiese soplado el viento en otra dirección la niebla no se hubiese formado. ¡Claro: pero esa persona subió a la cima para tener una muy buena panorámica de Barcelona, de tal modo que si no hubiese estado en el Tibidabo no hubiera disfrutado de la panorámica.

Es decir, y como se decía antes: en cristiano: todas las prácticas realizadas por las entidades financieras y que ahora son calificadas como salvajadas salvajes; la regulación laxa, permisiva o inexistente que ponía el visto bueno a cualquier cosa; las indulgencias plenarias que los supervisores repartían a tutiplén; las valoraciones hollywoodenses con las que las agencias calificaban los papeles que unos y otros les ponían delante, todas esas cosas que ahora son aborrecidas y tachadas de abominables, fueron lo que hizo que ‘el mundo fuese bien’ durante el tiempo que fue bien.

Sin aquellos procederes, sin aquellas acciones etiquetadas hoy de aberrantes, el planeta (unos sitios del mismo más que otros) no hubiese crecido con la intensidad con que lo hicieron, es decir, ‘el mundo fue bien porque se hicieron las -ahora calificadas de- bestialidades financieras que se hicieron, lo que quiere decir que si no se hubiesen hecho no se hubiese crecido lo que se creció. Punto. ¿Cuántas veces hemos dicho esto y se sigue con esta cantinela?.

Ahora podemos lamentarnos, llorar amargamente, darnos cabezazos contra la pared, pero lo que ha sucedido, lo que está sucediendo, lo que va a continuar pasando es consecuencia de aquello que se hizo para crecer, y no, no hubiese podido hacerse otra cosa para crecer igual: el modelo ya estaba agotado, y, o se dejaba salir al genio de la botella, o el PIB no hubiera aumentado lo que aumentó; lo que sucede es que todo en la vida, absolutamente todo, tiene consecuencias, y el genio, una vez fuera de la botella, hizo las cosas que tenía que hacer para que creciésemos sin considerar los impactos de sus acciones … porque no era su función.

Si una noche Uds. se toman una botella de champagne estarán muy animadas/os, muchísimo, pero si no están acostumbradas/os a beber y/o el champagne no es de muy buena calidad, al día siguiente tendrán una resaca de campeonato. Sí, una resaca es una cosa muy molesta, pero es la consecuencia de que se lo pasaran tan bien la noche anterior: lo uno es indisociable de lo otro.

En cualquier caso la vida real es mucho peor: si tienen resaca y se toman un Bloody Mary bien preparado los efectos de la resaca se reducirán ostensiblemente, el problema es que no existe ningún Bloody Mary que palie los efectos de esta crisis.

¿El Congreso USA y su informe?, pues pienso que no.

(La PREGUNTA que no se hace ni se responde: ¿Cuánto puede llegar a costar al ‘pueblo español’ el saneamiento completo de las entidades financieras españolas?: ‘puede’: no quiere decir que tenga que ser, que vaya a ser; ‘completo’: total, no parcial.

Arresulta ser que España va a ser más papista que el Papa: a nivel internacional se va a exigir a las entidades financieras un ratio de capital superbueno del 7,5% en el 2019 y España va a alcanzar el 8,0% -quiere alcanzarlo- en el 2012, y en algunos casos, más. ¿Por qué?. ‘Nos lo exigen’, OK, ¿por qué?. ¿Es que las entidades financieras tienen cosas en sus balances que son más feas de lo que parece que son?.

Más. Quiero pensar que se ha realizado una proyección del riesgo posible a que pueden llegar las entidades financieras españolas. ¿A qué me refiero?, pues al Sr. X que está trabajando en la empresa Z y que tiene una deuda total equivalente a la suma de siete años de su remuneración anual y que pierde su trabajo porque su empresa cierra; el Sr. X lleva tres años pagando religiosamente las cuotas de su deuda, pero puede que su nueva situación le haga incurrir en problemas de pago. ¿Cuántos Sres. X pueden haber potencialmente en España? (Si se preguntan si eso se puede estimar, la respuesta es afirmativa: sí, se puede).

Pero es que la cosa va incluso más allá. Ese ratio de capital buenísimo ha de servir, en el fondo, fondo, para hacer frente a problemas sin que nadie discuta que sirve para eso, pero pensémoslo: es el 8,0%: ocho euros de cada cien. Y eso no incluye el pago de las deudas que las entidades financieras deben, y en esas deudas nunca se incluyen los depósitos que personas físicas y jurídicas tienen en esas entidades, y eso también son deudas.

Esto del ratio, aquí y allá, es como lo de las pólizas de seguro: ¡Ay si hay que utilizarlas!).


Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

martes, 15 de febrero de 2011

No más inyecciones a los bancos y cajas, si necesitan liquidez que vendan inmuebles « Por antonomasia




Cuando parecía que los precios en el mercado inmobiliario iban a bajar considerablemente de una vez por todas (no bruscamente cosa que sería perjudicial) el Gobierno anuncia, concretamente la semana pasada, una nueva inyección monetaria (20.000 millones de euros) a los bancos y cajas españoles. La intención es dotarles de liquidez, de la que carecen debido a que buena parte de sus activos son bienes inmobiliarios (no líquidos, es decir, no es “dinero contante y sonante”). La cuestión es que la venta de esos inmuebles les generaría muchísima liquidez pero, evidentemente, bajar los precios hasta el punto de que sean atractivos para los consumidores no les gusta pues perderían “el supuesto” dinero que iban a ganar (lo que no quiere decir es que pierdan realmente aunque puede que sí) ¿Qué sucede? Pues que de nuevo, las inyecciones de liquidez del Gobierno impiden la bajada del precio de la vivienda porque evitan la necesidad de vender los inmuebles acumulados por los bancos y cajas en España. Es decir, estas “ayudas” mantienen el desequilibrio de precios entre la oferta y la demanda, unos no bajan los precios y otros a ese nivel no los pueden comprar.


Si los bancos y cajas necesitan liquidez, que vendan sus activos para conseguirla pues de otro modo, el problema de fondo continuará, y es del todo insostenible una sobrevaloración de la vivienda (que es un derecho) cercana al 50%. Es decir, un precio un 50% por encima de su valor real, mantenido artificialmente. Y son las inyecciones como esta las que evitan que los precios caigan o al menos en la cuantía que lo han de hacer, pues desde que se desató la crisis han pasado 3 años y los precios han descendido un sólo 15% (en Irlanda, país que también padeció una gran burbuja inmobiliaria los precios han caído más del doble que aquí a pesar de que su sobrevaloración era mucho menor).

Hay que añadir, además, que las inyecciones de liquidez tienen un fundamento interesante, que es el de cumplir con los requisitos de Basilea III, cosa que no se han molestado en explicar qué es a pesar de que, al menos, 20.000 millones de euros de los contribuyentes irán a parar a ese fin. Sin embargo lo más grave, es pasar por alto que antes de un Basilea III (se supone que serán una serie de medidas que eviten que una crisis internacional similar vuelva a pasar) hubo un Basilea II, concretamente en 2004, tres años antes de la explosión de la crisis financiera internacional, y donde se exponía punto por punto lo que pasaría si se seguía haciendo lo que provocó la crisis. Es más, se especificaban las medidas a llevar a cabo para que esta crisis se hubiese evitado (al menos la financiera) ¿Y se qué se hizo? No hace falta decirlo.

Es del todo lícito ayudar a la banca a evitar que en el futuro sucedan acontecimientos tan nefastos como los que aun hoy en día seguimos padeciendo. Sin embargo no lo es hacerlo con el dinero de todos cuando ellos lo pueden hacer con el suyo propio.



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